Sáenz Peña celebró masivamente el triunfo de la Selección
Miles de saenzpeñenses salieron a las calles para celebrar una nueva victoria de la Selección Argentina. Aunque la fiesta transcurrió mayormente en paz, algunos desmanes protagonizados por motociclistas y un controvertido accionar policial marcaron una noche de alegría que terminó con incidentes mínimos evitables.

La ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña vivió una multitudinaria celebración tras el triunfo de la Selección Argentina. Desde los primeros minutos posteriores al partido, familias, jóvenes y grupos de amigos colmaron el centro de la ciudad con banderas, camisetas, bombos y caravanas de vehículos para expresar su alegría.
Pese al importante despliegue organizado por el Municipio y la Policía para ordenar la circulación y prevenir incidentes, la concurrencia fue tan masiva que, por momentos, el operativo resultó insuficiente.
Los principales inconvenientes volvieron a estar relacionados con grupos de motociclistas que realizaron peligrosas maniobras en distintos sectores de la ciudad. Se observaron motocicletas circulando en contramano, transitando por las veredas y efectuando «willys», poniendo en riesgo tanto a peatones como a otros conductores.
Uno de los episodios más preocupantes ocurrió en la estación de servicio ubicada en calle 25 y 14, donde decenas de motociclistas ingresaron a la playa de expendio de combustibles acelerando sus vehículos y haciendo estallar los caños de escape. Ante la ausencia de una custodia policial en el lugar, fue el propio personal de la empresa el que debió solicitar a los jóvenes que desalojaran el predio debido al evidente riesgo que representaba la situación.
Al mismo tiempo, en otros sectores de la ciudad, el festejo se desarrolló con total normalidad. Caravanas de automóviles, camionetas y camiones recorrieron las calles con familias enteras alentando a la Selección. También hubo jinetes montados a caballo, vestidos con los colores celeste y blanco, que aportaron una imagen pintoresca a una celebración popular que permitió, al menos por unas horas, dejar de lado las preocupaciones derivadas de la difícil situación económica que atraviesa el país.

El tradicional punto de encuentro de los festejos saenzpeñense que es la calle 12 y 11 fue multitudinario y previamente vallado para impedir el ingreso de vehículos en las calles adyacentes por el Municipio. Si bien se registraron algunos desórdenes aislados, la celebración se desarrolló mayoritariamente en un clima de convivencia y normalidad.
El uso de gas pimienta generó fuertes cuestionamientos
El episodio más controvertido de la noche estuvo relacionado con el accionar de efectivos policiales durante la desconcentración de un grupo de simpatizantes que celebraba con bombos, redoblantes y una pequeña escola do samba.
Según pudo observar este cronista, cuando el grupo festejaba sin registrar hechos de violencia, alrededor de diez efectivos policiales de uniforme y civiles avanzaron para despejar la bocacalle mediante empujones y forcejeos. Lejos de descomprimir la situación, la intervención elevó la tensión entre los presentes y estuvo a punto de desencadenar un enfrentamiento de mayor gravedad.
Durante el procedimiento, los uniformados utilizaron ráfagas de gas pimienta para dispersar a la multitud. El elemento irritante alcanzó no solo a quienes se encontraban sobre la calzada, sino también a mujeres, niños y personas que permanecían como espectadores. La propia cronista de este medio también resultó afectada por los empujones, el destrato y el mal accionar de algunos policías que fueron superados por la magnitud de la gente.
El procedimiento dejó abiertos serios interrogantes sobre la proporcionalidad del uso de la fuerza en un contexto donde los presentes no protagonizaban una protesta , no eran piqueteros, manifestantes y no registraban conductas violentas, todos sin excepción eran hinchas y no generaban mayores problemas, como si lo hicieron los desaprensivos conductores de motos en toda la ciudad, quizás si se mostraban mas predispuestos a colaborar con los agentes municipales de transito este ítem puntual no hubiese ocurrido. La intervención policial, lejos de contribuir a preservar el orden, terminó convirtiéndose en el principal foco de conflicto de una jornada que, en términos generales, había transcurrido en un ambiente festivo.
Frente a lo ocurrido, sería oportuno que las autoridades policiales evalúen el desarrollo del operativo y revisen los protocolos de actuación para este tipo de celebraciones masivas, especialmente teniendo en cuenta que, de continuar avanzando la Selección Argentina en la competencia, la convocatoria de público podría ser considerablemente mayor en los próximos encuentros.




