Las críticas de los pilotos a la Fórmula 1 por los nuevos motores
Varias figuras de la categoría se quejaron por los monoplazas del 2026, que pierden velocidad en las rectas debido a la falta de potencia eléctrica y producen sobrepasos «artificiales». De hecho, la Fórmula 1 sacó pecho por este aspecto en el Gran Premio de Australia, ya que este año 120 adelantamientos contra los 45 del 2025.
El último campeón, Lando Norris, disparó tras la carrera: “Esto no es para mí. Es una pena, es muy artificial, depende de lo que decida hacer la unidad de potencia y, a veces, lo hace al azar. Te adelantan cinco coches y, en algunas ocasiones, no puedes hacer nada al respecto”.
Por su parte, Max Verstappen, uno de los más críticos con la nueva reglamentación, sostuvo: “Espero sinceramente que durante este año podamos encontrar algunas soluciones para que esto sea más agradable para todos”.
Más allá del espectáculo, el asunto de las baterías empieza a ser un problema de seguridad. Sin ir más lejos, Franco Colapinto fue protagonista por una salvada magistral cuando el auto Liam Lawson se mancó en la partida por su batería.
“Al llegar a la parrilla, tenía la batería baja, así que la salida fue muy estresante”, comentó Kimi Antonelli, de Mercedes.
Evolución y cambios clave en la Fórmula 1:
La arquitectura de la unidad de potencia (Power Unit) ha sufrido una simplificación técnica importante para adaptarse a este nuevo reparto:
- Eliminación del MGU-H: Se ha eliminado el componente encargado de recuperar energía de los gases de escape, simplificando el diseño del sistema.
- Potencia Eléctrica: El nuevo sistema eléctrico de 350 kW (aproximadamente 470 CV) es ahora un pilar fundamental del rendimiento, igualando en peso al motor de combustión.
- Combustibles Sintéticos: El motor de combustión interna está diseñado específicamente para funcionar con combustibles 100% sintéticos, lo que obliga a los equipos a optimizar la eficiencia y la gestión térmica bajo estándares de sostenibilidad.
- Gestión de Energía: Con la mayor dependencia de la batería y la parte eléctrica, la estrategia de despliegue de potencia durante la vuelta (especialmente para adelantamientos) es más crítica que nunca.
Este cambio busca no solo nivelar la competitividad entre equipos, sino también alinear la tecnología de la F1 con desarrollos de movilidad sostenible aplicables a vehículos de calle.