La Iglesia celebra al patrono del Pan y del Trabajo: “San Cayetano ayudá a la Argentina a caminar para ser un pueblo santo”

Miles de peregrinos piden a San Cayetano por un empleo digno, no perder el trabajo que tienen o hallar una salida laboral.

El Santuario permanecerá abierto toda la jornada y se celebrarán misas cada hora hasta las 11 de la mañana.

San Cayetano nació en Vicenza en el año 1480. Estudió derecho en Padua y, después de recibida la ordenación sacerdotal, instituyó en Roma la sociedad de Clérigos regulares o Teatinos, con el fin de promover el apostolado y la renovación espiritual del clero. Esta sociedad se propagó luego por el territorio de Venecia y el reino de Nápoles, permitiendo a San Cayetano distinguirse por su asiduidad en la oración y por la práctica de la caridad para con el prójimo. 

Desde el lunes por la mañana, un gran grupo de fieles se congregó en el santuario de San Cayetano, ubicado en el barrio de Liniers, para aguardar la apertura de las puertas y agradecer en persona al Santo o para pedirle al patrono que le ayude a conseguir pan y trabajo.

Comunidades de toda la Argentina honran al santo con procesiones, misas y bendiciones especiales por los trabajadores y las familias e incluso muchos fieles han realizado la novena en preparación para la fiesta central.

El Santuario de Liniers permanecerá abierto las 24 horas. A las 11 horas se realizará la celebración central presidida por el arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, Mario Aurelio Poli, quien al finalizar la misma realizará el recorrido tradicional para saludar a los peregrinos. Por la tarde, habrá misas a las 13, 15, 17, 19, 21 y 23. 

En el Santuario San Cayetano de Belgrano la misa matinal se realizará a las 12 horas y estará a cargo del padre Juan Francisco Garheis. Habrámisas a las 8, 9, 10, 11, 12, 13, 18, 19.30, 21 y 22, en tanto que la misa central comenzará a las 19.30 y estará presidida por Mario Aurelio Poli.

En la Catedral Metropolitana habrá misa a las 7.45 por el pan y el trabajo y a las 8.30 misa por los que no tienen trabajo. 

La vida de San Cayetano:

Cayetano estudió 4 años en la Universidad de Padua donde se distinguió en la teología y se doctoró en derecho civil y canónico en 1504. Si bien fue nombrado senador en Vicenza, Cayetano estaba decidido a seguir los estudios sacerdotales. Con esa firmeza se trasladó a Roma en 1506, ya que decía que Dios le llamaba a realizar una gran obra. Al poco tiempo fue nombrado secretario privado del Papa Julio II, a quien ayudaba a escribir las cartas apostólicas, lugar que le permitió conocer de cerca a cardenales y prelados.

El Papa muere en 1513 y Cayetano decide no continuar en el cargo. Se preparó durante 3 años para ser sacerdote y fue ordenado en 1516, a los 36 años. 

Cayetano fundó en Roma la “Cofradía del Amor Divino”, una asociación de clérigos que se dedicaba a promover la gloria de Dios, para luego pasar al oratorio de San Jerónimo, el cual tenía los mismos fines que la cofradía del Amor Divino, pero incluía a laicos pobres. Sus amigos se molestaron mucho por eso, porque consideraban que aquello era indigno para un hombre de gran alcurnia como él, algo que a Cayetano no le importó ya que desde allí ayudaba y servía personalmente a los pobres y enfermos de la ciudad y atendía a los pacientes de las enfermedades repugnantes.

En 1520 se trasladó a Venecia, alojándose en el hospital de la ciudad y manteniendo su forma de vida.

La Eucaristía

Implantó la bendición con el Santísimo Sacramento y promovió la comunión frecuente, en los 3 años que vivió en Venecia. En momentos en los que la cristiandad pasaba por un periodo de crisis y la corrupción debilitaba a la Iglesia, Cayetano era uno de los que más imploraban por una verdadera reforma de vida y de costumbres.

 

En su primera época los seguidores no eran muchos. En 1530 su orden tenía sólo 12 miembros, por lo que cuando el ejército saqueó la ciudad, la casa fue destruida y ellos debieron escapar a Venecia, donde continuó trabajando enérgicamente por la reforma del clero.

Tiempo después, Cayetano viaja a Nápoles para fundar una casa de su orden. Cuando le dijeron que los napolitanos no eran tan ricos y generosos como los venecianos, San Cayetano le respondió: “Tal vez tengáis razón, pero Dios es el mismo en ambas ciudades. Dios está en Nápoles como en Venecia“. En Nápoles se instaló y logró mejorar notablemente la ciudad gracias a las prédicas y el trabajo apostólico, llegando incluso a enfrentarse con laicos y religiosos que predicaban el calvinismo o el luteranismo.

Tras caer enfermo en el verano de 1547, los médicos le aconsejan poner un colchón sobre su cama de tablas. Cayetano se negó a hacerlo y respondió: “Mi salvador murió en la cruz; dejadme pues, morir también sobre un madero“. Murió en Nápoles a la edad de 77 años, el domingo 7 de agosto de 1547.

Cayetano fue canonizado en 1671 después que la comisión encargada terminara de examinar rigurosamente los numerosos milagros.

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