En una jornada muy movida la selección se traslada de Miami a Atlanta, con equipaje extra
Los campeones del mundo tendrán este lunes su última práctica antes del cruce de octavos contra Egipto. Las incógnitas en el once, las mismas de siempre.

En las calles del centro de Atlanta no hay un alma y eso que todavía no se largó la lluvia. Será por los 30 grados de temperatura, como indica involuntariamente un voluntario de la FIFA que, impedido de abandonar su puesto, refugia lo que puede de su cabeza en la sombrita que le da una valla, con la cara pegada al celular, dejando el resto del cuerpo bajo la mirada del sol. El martes desde las 13, la Selección Argentina estará buscando aquí su clasificación a cuartos de final del Mundial, en el imponente Estadio Atlanta, famoso por los precios “accesibles” de la bebida y comida, gentileza de su dueño.
“¿Ya llegó la Selección?“, rompe el silencio un seguidor guatemalteco de los campeones del mundo, enamorado del equipo desde que lo tuvo en la ciudad durante la Copa América 2024. Aquel debut en el por entonces Estadio Mercedes Benz -sin patrocinio en este certamen por decisión de la FIFA- fue 2 a 0 contra Canadá con goles de Julián Álvarez y Lautaro Martínez. Tan cerca en el tiempo, tan lejos en cuanto a la actualidad de los delanteros.
Las dudas para el partido contra Egipto siguen siendo las mismas de apenas terminado el triunfo sobre Cabo Verde. Algunas, incluso se mantienen desde antes del choque de dieciseisavos, como la del puesto de nueve. Darle la oportunidad de arranque a La Araña por el mero hecho de que como recambio viene a contramano, o mantener al Toro, falto de gol (y de oportunidades: sólo cuatro remates en la Copa), pero realizando un gran sacrificio al lado de Lionel Messi e incluso asistiéndolo de gran manera, como en el mano a mano ahogado por Vozinha.
Las incógnitas se reparten también en el resto de las líneas, ya sea por rendimiento o estado físico. Facundo Medina y Nicolás Tagliafico trabajaron a la par del resto en la práctica de este domingo por la tarde en Miami, previo al viaje hacia Atlanta, y el dueño del lateral zurdo se conocerá recién el mismo día de partido. En la otra banda, Nahuel Molina tuvo una noche complicada contra Cabo Verde pero sorprendería si cede su lugar a Gonzalo Montiel. En el medio la cosa pasa por otro lado. Iniciar con Leandro Paredes de cinco y liberar al resto de los súper volantes como en Qatar, o cambio de nombres entre Thiago Almada y Nico González. Si es que Lionel Scaloni cree necesario tocar algo en esa zona, claro está.
Este lunes el equipo entrenará por el mediodía en el predio de la Universidad Estatal de Kennesaw, a media hora en auto del centro de la ciudad, y está programado que hablen tres jugadores con la prensa, toda una novedad albiceleste en la Copa. Más tarde, desde las 18:30, será el turno de Scaloni para la habitual conferencia previa. Habrá que ver qué otro excompañero de vestuario y amigo de la vida lo sorprende: ya pasaron el brasileño Djalminha, Martín Palermo y Germán Denis. Por ahora, trajeron suerte de la buena.




